Ingredientes:
1 cucharada de pasta de dientes blanca (no en gel)
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
Unas gotas de agua o aceite de coco (opcional, para suavizar)
Preparación:
En un recipiente pequeño, mezcla la pasta de dientes con el bicarbonato. Si tu piel es sensible, añade unas gotas de agua o aceite de coco hasta formar una pasta cremosa y fácil de aplicar.
Modo de uso e indicaciones importantes
Aplica la mezcla sobre la piel limpia de manos y brazos. Masajea suavemente con movimientos circulares durante 1 a 2 minutos, sin presionar demasiado. Deja actuar solo 2 minutos más y enjuaga con abundante agua tibia. Seca la piel y aplica inmediatamente una crema hidratante o aceite natural.
Este remedio debe usarse máximo una vez por semana, ya que el bicarbonato puede ser abrasivo. Evita aplicarlo sobre piel irritada, con heridas o muy sensible. Después del tratamiento, es fundamental usar protector solar si vas a exponerte al sol, ya que la piel queda más vulnerable.
Como todo cuidado natural, la constancia, la suavidad y la hidratación diaria son la verdadera clave para unas manos y brazos que luzcan jóvenes, cuidados y llenos de vida.





