Ingredientes necesarios
- 1 puñado de manzanilla
- 2 pastillas o ramas de canela
- 3 dientes de ajo picados, sin retirar la cáscara
- 3 hojas de orégano poleo
- 2 tazas de agua
- Opcional: 1 cucharadita de miel pura
Preparación paso a paso
Comienza calentando las dos tazas de agua en una olla pequeña. Cuando empiece a hervir, agrega la manzanilla, las pastillas o ramas de canela y los ajos picados con todo y cáscara. Deja que la mezcla hierva a fuego bajo durante cinco minutos para que los ingredientes liberen sus propiedades. Luego incorpora las hojas de orégano poleo y apaga el fuego. Tapa la olla y deja reposar la infusión por unos diez minutos adicionales. Si deseas, puedes endulzar con una cucharadita de miel pura para suavizar el sabor y potenciar el efecto calmante. Finalmente, cuela la mezcla y sírvela tibia.
Modo de uso
Lo ideal es consumir esta infusión una vez al día, preferiblemente en la mañana o antes de dormir. Su sabor es fuerte, pero muchas personas aseguran que con el tiempo el cuerpo se acostumbra y disfrutan de la sensación reconfortante que deja. Se recomienda tomarla durante varias semanas para notar cambios graduales en la movilidad, la inflamación y la sensación de pesadez en piernas y articulaciones.
Quienes han probado esta receta destacan que ayuda a relajarse, mejora el bienestar general y aporta una sensación de calor interno que calma el malestar. No sustituye tratamientos médicos, pero puede convertirse en un complemento natural para quienes buscan aliviar molestias comunes de forma sencilla y tradicional.





