Ingredientes: 250 ml de aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas de cúrcuma en polvo, 1 cucharada de jengibre fresco rallado.
Instrucciones: Calentar el aceite a fuego muy lento (sin que hierva). Agregar la cúrcuma y el jengibre. Remover durante 5 minutos. Dejar enfriar y macerar en un frasco de cristal oscuro durante 48 horas. Colar y usar para asar o cocinar a baja temperatura. Combate la inflamación con los polifenoles y curcuminoides del aceite.
Indicaciones para un uso adecuado y seguro
No es un tratamiento único: Estos aceites son complementos, no sustitutos de medicamentos (como el alopurinol para el ácido úrico, terapias para la artritis o tratamientos para la ansiedad y las adicciones).
La calidad y la dosis son clave: El aceite de pescado debe ser de alta pureza y estar certificado como libre de metales pesados. La dosis debe ser prescrita por un profesional, generalmente de 1 a 2 gramos diarios de EPA+DHA con fines antiinflamatorios.
Consulta médica imprescindible: Es fundamental consultar antes de tomar suplementos, especialmente si está tomando anticoagulantes (el aceite de pescado puede fluidificar la sangre) o si padece trastornos de la coagulación.
Interacciones: El aceite de CBD puede interactuar con numerosos medicamentos. Su uso debe ser supervisado por un médico con experiencia en fitocannabinoides.
Paciencia y constancia: Los efectos antiinflamatorios y anímicos son graduales y se notan tras semanas o meses de uso constante junto con una dieta antiinflamatoria (rica en verduras y baja en ultraprocesados).
En conclusión, aceites como el de pescado o el de oliva son potentes herramientas nutricionales con efectos antiinflamatorios y neuroprotectores demostrados. Su verdadero valor se maximiza cuando se entienden como parte de un todo y no como soluciones mágicas y aisladas. La salud compleja requiere un enfoque multifactorial y responsable, siempre guiado por la evidencia científica y el asesoramiento profesional





