Muchas de las “malas hierbas” que aparecen solas en tu jardín son en realidad plantas comestibles llenas de nutrientes
Antes de recolectar, asegúrate SIEMPRE de identificar cada planta con total seguridad y evita zonas tratadas con herbicidas
pesticidas o cercanas a carreteras.
• En muchos jardines y espacios naturales son habituales el diente de león, la verdolaga, la lengua de oveja o cenizo, el llantén, la acedera de madera, los tréboles y algunas violetas silvestres; todas tienen partes comestibles si se usan con conocimiento
• Las hojas jóvenes suelen ser las más tiernas para ensaladas, mientras que las más maduras se aprovechan mejor salteadas o en tortillas, como harías con las espinacas.
• Las flores de diente de león y de algunas violetas pueden decorar platos dulces o salados, y los brotes tiernos de verdolaga aportan una textura jugosa muy interesante
Los tréboles y otras hierbas de pradera se pueden usar en pequeñas cantidades para infusiones suaves o mezcladas con otras hojas en crudo.
Si te interesa la recolección silvestre, apóyate siempre en guías locales fiables o en asociaciones botánicas de tu zona para aprender a distinguir bien cada especie





