1. HINCHAZÓN ABDOMINAL CONSTANTE
Sentirte inflamada con frecuencia, incluso sin haber comido mucho, es una de las señales más comunes. Si la hinchazón dura varias semanas, es importante revisarlo.
2. DOLOR O PRESIÓN EN LA PARTE BAJA DEL ABDOMEN O PELVIS
No es un dolor fuerte, pero sí una molestia persistente que se repite. Muchas mujeres lo confunden con dolor menstrual, pero si es frecuente, debes prestarle atención.
3. CAMBIOS EN LOS HÁBITOS DIGESTIVOS
Incluye síntomas como:
Estreñimiento frecuente
Diarrea sin causa clara
Sensación de llenura muy rápida
Gases excesivos
Estos cambios aparecen porque un tumor puede presionar los órganos cercanos.
4. NECESIDAD DE ORINAR MÁS SEGUIDO
Orinar demasiado o sentir urgencia aun con poca orina puede indicar presión sobre la vejiga. Este es uno de los signos más tempranos.
5. DOLOR DURANTE LAS RELACIONES ÍNTIMAS
Si aparece dolor repentino o persistente durante el acto sexual, puede ser una señal de problemas en los ovarios o el área pélvica.
6. FATIGA EXTREMA O CANSANCIO SIN EXPLICACIÓN
El cuerpo puede sentirse débil, sin energía o agotado sin razón aparente. Esto ocurre por los cambios internos que provoca la enfermedad.
7. PÉRDIDA DE PESO INEXPLICABLE
Si comienzas a bajar de peso sin dieta, sin ejercicio y sin buscarlo, es una señal importante de alerta.


